PATINAZO
Casi llevaba 6 días sin perder tiempo, y … ale… patinazo. Pero en esta ocasión no resetearé mi reloj particular, sino, que por ser un leve resbalón, mantendré la fecha original que es muy buena, 10.01.2008, muy relacionado con un éxito rotundo que es un 10.
Ahora bien, cuando tenga momentos tontos, es preferible que los pase escribiendo algo aquí, o bien releyendo mis escritos anteriores, hasta que pase el monito. Bueno, adelante. Jesús ayúdame y…Gracias Jesús.
MARCHA LIGERA Y SIN PARAR
A saber: un día, seis horas y trece minutos, sin parar. Gracias Señor. Ya voy a marcha ligera, y sin parar.
Este es mi balance de ayer a hoy. Gracias por este éxito que pienso mantener aferrado a mi ser; con tu ayuda –claro-, y mi esfuerzo diario.
Gracias, hoy no perdí mucho tiempo. Cierto que puedo ser mas eficiente, pero hoy es un día especial, lo se, lo siento, te siento Jesús mas cerca. Cuando me entrego al trabajo y a las responsabilidades te siento mas cerca. Se que siempre estas ahí, pero a veces, sin darme cuenta, me alejo de ti.
Gracias de nuevo Señor Jesús.
¿SE ACABARON LOS TRIUNFOS?
Ya en año nuevo vida nueva. Al menos eso parecía, pero siento reconocer que acabo de recaer perdiendo el tiempo miserablemente, por eso quiero quede plasmado y me pregunto ¿Es que se me acabaron los triunfos?
La verdad ya llevaba un inicio de año bueno, fenomenal, casi desde antes de fin de año sin hacer tonterías y, ala, ciego de mi, aquí estoy cada vez como en la vez anterior; avergonzado, desinflado, mas flojo que antes, melancólico, triste, desanimado; aunque, eso si, con ganas de seguir remodelándome.
He comenzado el año y la cuenta de año ya la he roto. Una vez se que no pasa nada, no obstante me he puesto un contador a cero, para que me recuerde los logros que pueda alcanzar sin perdidas de tiempo estériles. Siempre me acuerdo de Santa Bárbara cuando truena. Si fuera mas agradecido, quizá no olvidara mis errores anteriores con tanta facilidad. La verdad soy muy poco a agradecido; otro defecto mas de mi persona que trataré de pulir. Quizá escribiendo más a menudo, releyendo lo que han sido mis intenciones anteriores, sentimientos y estados de ánimo y sentimientos de culpabilidad, para tener fresco el respeto, agradecimiento y temor de Dios. Tambien, como me indicó mi confesor, revitalizando la vida familiar, confiando más en mi mujer y familia y entregándome mas a éllos.
Así que, empezando ahora mismo: Gracias Jesús, por darme tantas oportunidades para seguir tu camino, tu luz no se apaga y agradezco me recuerdes que debo seguirla con mi esfuerzo, mi cuerpo, mi alma y todo mi ser; por ti y por los seres mas queridos. Gracias. Sabes que intento no defraudarme ni defraudarte, y que, aun que caigo una y otra vez, me haré fuerte para seguirte sin demoras ni excusas materialistas. Gracias por la vida, y con ella la ocasión de ser útil, y servidor de ti y de mi prójimo.
Siento que algo va a cambiar, muy pronto, quizá ya ha cambiado. Santa Teresa dijo, si hechas algo de menos del pasado… repítelo. Gracias Madre Teresa.
Así que, no se si se acabaron mis triunfos, pero voy a luchar, seguir con ganas y si ya no esprinto fuerte, a marcha ligera, sin parar. Gracias Señor.
Tú eres el mayor de los triunfos que pueda necesitar. No me dejes.
Mi logro actual de éxito son 20 minutos. Gracias Señor.
Alcohol, ni una gota.
Desastre que soy, Dios mío.
Hace unos días me he propuesto a mi mismo, y he aceptado, remodelarme. Para ello tengo una promesa, objetivo o anhelo. Dice así la promesa personal materializada en palabras:
"No me emplearé en el egoísmo personal, ni veré páginas basura en Internet; alcohol, ni una gota; y no gastaré un duro en café; porque no es bueno, se pierde tiempo –que es oro-, y se ofende a Cristo Jesús. Amén."
Todo va bastante bien pero con lo del alcohol no cumplo demasiado. Llevo tres días que tomo así como cuatro o cinco tercios al día. Ya se sabe lo que es el alcohol. Es una manera de evadirse de los problemas, angustias, sinsabores de la vida, se olvidan las responsabilidades y se mata ese gusanillo del remordimiento por no haber hecho frente debidamente a las responsabilidades –a mis responsabilidades-. Con el alcohol llega la calma interior, la paz temporal. Es como vender el alma al diablo. En realidad es malvender, porque sé de antemano que el precio es demasiado elevado.
Sí, bebo. He bebido tras casi una semana sin probarlo.
Una cerveza tiene más consecuencias de lo que parece. Sí, sí. Es como el tabaco; es un vicio, es alcoholemia –en el grado que sea-, es dependencia, física y psicológica. Ciertamente no hablo de una cerveza, sino de esa cerveza que empieza la serie.
Cuando se bebe alcohol, el cuerpo y la mente se evaden parcial o totalmente así que, al no percibir ningún problema es muy fácil volver a repetir, una y otra vez, esos errores ya conocidos, y dejar su resolución para mas adelante, “¿ahora qué mas da?; ya lo solucionaré; ¿ahora porque me voy a amargar?, voy a aprovechar este ratito”.
Pienso en la promesa personal, la repito una y otra vez. Es buena, casi perfecta. Faltan cosas pero es buena, sincera y positiva ciertamente. Es una promesa personal a medida de los mayores defectos que veo en mí. Es complejo definir mis defectos en cuatro frases, pero reflejan bien mi anhelo de superación. Es también una oración, quizá la primera oración compleja y congruente de mi vida. Es difícil orar. La mente queda atravesada por pensamientos que cruzan como destellos en el cielo, y al segundo han dejado de verse, dejando casi la mente en blanco. Con todo esto, creo que es fundamental que trabaje en el sentido de estar preparado para cumplir mi promesa, y sea capaz de evitar esos lapsus, deslices o errores; provocados por los ataques del bicho interior que me lleva a donde quiere.
Así pues, repito de nuevo:
“Alcohol, ni una gota.
Amén.”
SE DISIPA EL HUMO DEL TABACO.
Si, es cierto. Antes era fumador empedernido, y ya hace unos ocho meses que deje de fumar. No es la primera vez que lo he dejado, pero he aprendido lo suficiente -creo-, como para pensar que esta es la definitiva.
No es fácil dejarlo, o sí lo es. Depende. En todo caso es una experiencia exitosa en mi vida que no puedo dejar de plasmar para, no se, quizá darme ánimos e intentar salir con éxito de otros aspectos de mi vida en que soy un autentico fracaso. Aunque los últimos años de mi vida son un autentico fracaso, no me siento como un fracasado.
Ahí va mi experiencia con el tabaco. ¿Mis inicios? Fácil. A los doce años, más o menos, para intentar parecer mayor, sentirme diferente, menos niño, o cualquier otro motivo de este estilo. El caso es que desde esa edad he sido fumador, primero de negro, pasando luego al rubio. Años y años fumando, una cajetilla seguro, y días de fiesta, bastante más.
Una vez deje de fumar, un año sin fumar. El tiempo necesario para ganar una apuesta. La apuesta consistía en dejar de fumar al menos un año. Y efectivamente lo conseguí, pero lamentablemente logrado este plazo, caí de nuevo en las garras del "bicho". Si, el bicho es ese "mal" que hay en nosotros que nos impulsa a hacer algo contra nuestra voluntad, contra nuestra salud, en beneficio de él mismo, a cambio de un aparente momento de placer, evasión, plenitud, etc. Vaya calada.... Que bobos. Así que, de nuevo a darle al fumeque. Unos años más, hasta que supuestamente maduro, con más de treinta años, me convenzo que no es bueno fumar y si lo logré una vez, lo puedo conseguir de nuevo; así que de nuevo dejé de fumar. Un éxito personal entre familiares y amigos. Esta vez estuve cinco años sin tabaco. Ya se adivina que despues fumé de nuevo, claro. Pues si, después de cinco años, bobo de mí, igual de bobo que soy ahora, de nuevo el bicho vino a por mi... y se me llevó al lado de los fumadores de nuevo. Recuerdo exactamente como fue esta segunda vez. Era verano venía de llevar a unos familiares y, de regreso, solo con el coche; y para mí, me dije: "carai, hoy es el día que me tomo una cervecita, tranquilamente en la playa, con un cigarrito en la mano; y hasta puedo pedir fuego a alguna chica...". Y más o menos así fue. Creo que compre una cajetilla, fume un cigarrillo y tiré el resto. Si, lo tiré. Y así fue como, en cuestión de días, o quizás semanas, ya era un autentico fumador con mi cajetilla en el bolsillo.
Esta última vez, dí con el quitómetro, un programa de esos sencillos, como de utilidades, que no se en que página encontré y me descargué, junto con otras utilidades, un día para perder tiempo ante la pantalla. (Si, si, soy muy burro devorador de horas y horas ante la pantalla sin hacer nada de provecho). Instalé este programa, que simplemente te indica el tiempo que llevas sin fumar una vez le has indicado cuando has fumado el último cigarrillo, así como alguna información adicional sobre la adicción a la nicotina, efecto del monóxido de carbono y ataques de ansiedad. También se accede a un chat de exfumadores. Y entré en el chat. Carmencilla estaba allí. Explicándome cosas del tabaco en una conversación muy agradable. Así fue como estuve unos tres cuartos de hora sin fumar. Cuando salí, pensé: "Ya llevo tres cuartos de hora sin fumar y no ha pasado nada... ésta es la mía". Y ya no fumé mas. Aproveché esa ocasión para hacer algo que dentro de mi sabía que tenia que hacer tarde o temprano. Hasta hoy que sigo sin fumar. Decía que he aprendido. Pues si, he aprendido que siempre se es exfumador y hay que estar contento de poder con "el bicho", que siempre esta a la espera de una ocasión, un mal momento, una debilidad, para que encendamos un cigarrillo. Dentro de lo cabe no es traumático, yo lo llevo bien si se interpreta como un éxito personal. Tanto acecha el bicho, tanto mas éxito tengo si sigo sin fumar.
También debo decir, que el chat me hablaron del libro famoso de dejar de fumar es fácil, si sabes como, y realmente es una ayuda, o tiene muchas probabilidades de serlo.
Por aquel entonces mi consumo diario era de dos cajetillas al día, rubio, y no el mas barato. Hacía cuentas y pensaba lo miserable que era. Mi mujer ahorrando de aquí y allá, y yo tan felizmente consumiendo más de cinco euros al día. A parte los cafés, que apetece con el cigarrillo. A veces apetece un cigarrillo con el café y otras apetece un café con el cigarrillo. Miserable era yo. Quizá ahora también, pero algo menos.
Ahí va la dirección para que algún fumador pueda conocer y… ánimo que tu puedes (dejar de fumar, claro). http://www.quitometro.org/
Al final, se que me superaré a mi mismo. Lo lograré.
Vaya comienzo. Hoy había previsto levantarme bien temprano para meditar y ha sido como cualquier día, pasadas las ocho de la mañana no es una hora para tomar el día bien temprano. Las primeras horas del día son las adecuadas para meditar, orar, recapacitar, planear las cosas en calma y serenamente.
Pues bien, trataré de conseguirlo cuanto antes. Además ahora hace bastante frío por la mañana y me ayudara a ejercitar mi autodisciplina y también dar un poco de alimento a mi espíritu de sacrificio que creo tengo enterrado hace años.
Hola, y bienvenidos a mi Blog de superación personal.
Acabo de dar de alta este Blog, no se muy bien como, pero parece que funciona bien. Pues bien, espero que este mundo cibernético, y en particular el mundo de los Blogs me sea útil, y se acabe con la perdida de tiempo que ha venido siendo hasta ahora, pasando a ser algo verdaderamente util y un instrumento mas de superación.
En estos momentos soy un autentico desastre. He perdido mi sentido de la responsabilidad, no mantengo un mínimo de disciplina personal, el desánimo se me ha apoderado, la situación económica sigue descendiendo peligrosamente por no atender puntualmente las obligaciones, la pereza se me ha apoderado, me siento falto de respuesta, la tibieza se me ha apoderado.
Bueno esta es mi situación que, con ayuda de este Blog estoy convencido de que voy a ir superando, dando testimonio de mis éxitos y fracasos que me vayan sucediendo, y dejando constancia de lo que significa este proceso de superación que acaba de iniciar.
Vaya panorama… Bueno, espero ir viendo como esta situación va cambiando y voy superándome hasta el punto de ver, en un futuro muy próximo, en este Blog a una persona distinta, o al menos… remodelado.